miércoles, 1 de agosto de 2012

hdp


El departamento que siempre quise,
Y compartir algunos días con una persona que amas– y te hace olvidar- al lado…
Adornos, que disfracen… el vacío
Pintura
Madera
Cortinas.

No importa cuántas alfombras compre.
No puedo sólo llamarte y contarte.

Somos unos hijos de puta muy insatisfechos con la vida, ¿no crees?


Paz


Usualmente a la cosa que uno más le teme, o al menos a la que yo le temía, era el morir sin haber hecho algo realmente importante. Pero en mí ese temor fue a lo largo de los últimos tres años disipándose poco a poco… y finalmente un dos de mayo del dos mil once, se fue completamente. Ahora puedo decir que vivo sin ese miedo, sin ese temor… de pensar que entre el nacer y el morir no hubo algo que lo justificara todo. Porque dos años entrando y saliendo de la cama, arruinando mi cuerpo con capuccino de vainilla para seguir en pie sólo para estar con él, y verlo deteriorarse cruelmente hasta salir de la vida, lo hizo valer todo. Si muero mañana, o si muero en 20 años, tengo la satisfacción de que el nacer no fue en vano. Cuidar a la persona que más amas en el mundo y entregar todo lo posible por ella no tiene precio imaginable, porque sé que para él hubiera sido distinto, de no haber estado yo, porque nadie te amó como yo y te ama de la forma en que lo hago.
Lo que quería decir es… que si se estrella el avión, o si adquiero esa horrible enfermedad, me acordaré de estos años,  y tendré algo de paz.