miércoles, 28 de noviembre de 2012

Claudio

Aprender los canales de memoria, tener un lado favorito de la cama, o conseguir un gatito que te espere al llegar, son pequeñas cosas que van formando un hogar. Las costumbres, en resumidas cuentas, son las que hacen que un lugar comience a sentirse tuyo. Tal vez, no un hogar, como piense la gente, pero, al menos lo mejor que puedes conseguir. Cuando estás solo y, tienes que seguir de uno u otro modo.

tic.toc.tic.toc.

El tiempo pasa muy lento,dicen.
De pronto, se van cuatro años en un abrir y cerrar de ojos, y no metafóricamente.
Pues parece que no he vuelto a parpadear,
desde que...

Y el tiempo entre medio se hizo eterno, escurridizo e intocable
como una lluvia primaveral.

Y no es que nos quedemos,
unos más atrás que otros,
sino que hay días...

Aceptar la muerte es una cosa
pero
aceptar la vida...


Vacaciones anteriores

Rodeando la luna, bordeándola y
dándole la vuelta...
A raz de tierra,
Y sobre ruedas.

La noche y las luces
Rojas, amarillas, naranjas

Accidentes
Vamos al infierno,
Pensando
Y la cabeza como un
remolino

No puedo escapar,
Mi papá no está,
No hay luz,
No hay decanso
tomando un té amargo

Así debe ser el infierno
Como la carretera de noche
Donde sólo veo la luna

Si esto es... ¿A dónde vamos?

No sé si es tan importante
El tiempo
puede pasar como nada
como ahora
Que es como si no pasara
Si no hay algo que pase entre
es como el agua
que no se puede atajar,
más que en frascos...

miércoles, 1 de agosto de 2012

hdp


El departamento que siempre quise,
Y compartir algunos días con una persona que amas– y te hace olvidar- al lado…
Adornos, que disfracen… el vacío
Pintura
Madera
Cortinas.

No importa cuántas alfombras compre.
No puedo sólo llamarte y contarte.

Somos unos hijos de puta muy insatisfechos con la vida, ¿no crees?


Paz


Usualmente a la cosa que uno más le teme, o al menos a la que yo le temía, era el morir sin haber hecho algo realmente importante. Pero en mí ese temor fue a lo largo de los últimos tres años disipándose poco a poco… y finalmente un dos de mayo del dos mil once, se fue completamente. Ahora puedo decir que vivo sin ese miedo, sin ese temor… de pensar que entre el nacer y el morir no hubo algo que lo justificara todo. Porque dos años entrando y saliendo de la cama, arruinando mi cuerpo con capuccino de vainilla para seguir en pie sólo para estar con él, y verlo deteriorarse cruelmente hasta salir de la vida, lo hizo valer todo. Si muero mañana, o si muero en 20 años, tengo la satisfacción de que el nacer no fue en vano. Cuidar a la persona que más amas en el mundo y entregar todo lo posible por ella no tiene precio imaginable, porque sé que para él hubiera sido distinto, de no haber estado yo, porque nadie te amó como yo y te ama de la forma en que lo hago.
Lo que quería decir es… que si se estrella el avión, o si adquiero esa horrible enfermedad, me acordaré de estos años,  y tendré algo de paz.

domingo, 8 de abril de 2012

Sería

atentar contra mí mismo

Días que -

de no haber sucedido - sería todo igual.

A este punto

Vivir parece revolucionario, y lo máximo que podría lograr...
Una casa blanca y una columa de vez en mes, y alquien,
No parecen mundanos...
Más parece un desafío,
Que un destino,
Un milagro, tal vez.

miércoles, 28 de marzo de 2012

No olvides

Cuando supe; que mi abuela tenía cáncer, se me vino el mundo abajo… nunca había palpado el hecho de que alguien que quisiera tanto podía morirse y tan pronto. Vi el otoño desprenderse en su pelo por el primer cáncer, tranquila, y todo giró alrededor de ella, que seguía siendo hermosa. Mi padre me decía: “No olvides llamar a la abuela, te quiero” y yo nunca lo olvidaba. Meses después, enfermó mi papá, y empecé a sentir que la que se moría era yo… y me olvidé que también se moría mi abuela. Tiempo después… me dejó mi padre, y mi padre también dejó a su madre, mi abuela, que aún se moría, pero fuerte como un tronco que aguantó los más crudos otoños, se mantuvo firme y espero para poder ver a su hijo salir de la vida. Mientras mi abuela permaneciera, mi familia permanecía también, y así… con inercia… continuamos viviendo. Hoy, 28 de marzo, nos acordamos que aunque mi papá hubiese adelantado a mi abuela, la muerte no la perdonó, y llevándosela hoy… no me queda más que decir… Papá, no olvides llamar a la abuela, te quiero.

martes, 20 de marzo de 2012

I m p e r m a n encia

Cuando tenía muy poca edad, en el colegio me dijeron; “todo cambia”, “nada desaparece, todo se transforma”, pero no supe en aquél momento el impacto que esto tendría en mi propia vida. Y así lo escuché reiteradas veces, pero no supe ponerle atención de la manera en que lo merecía.

A una corta edad vivencié cambios que no todos los niños tuvieron que, y de pronto a los 8 años ya no tenía un hogar. De alguna manera siempre pensé que volvería ahí… sin saber, que sería para nunca más. 20 días antes de cumplir 20 años, un 2 de mayo del 2011 fallece el hombre de mi vida, mi papá. Lo acepté como he aceptado todo en la vida, como pude. Pero de alguna manera sigo pensando que va a volver… de alguna forma u otra, en su propia forma, o que yo llegaré ahí, no sé cómo.

Pero por otra parte lo único estable ha sido el cambio, lo impermanente de todo; el flujo. Una energía que está en constante movimiento aunque no nos movamos, todo sigue queramos o no: todo se transforma, queramos o no.

Pero siento… que vivo queriendo volver a un lugar al que para poder ir debería ser permanente, y amo creyendo que amo por siempre y permanentemente, contando con los míos como si la vida no fuera día a día, me muevo así y no podría ser de otra forma, como si no contara, con un par de buenos años más. Porque cuando me invade la consciencia de la intermitencia me siento nada. Soy nada. Pero tal vez quiero creer otra cosa, ser algo más que un flujo, aunque sea mentira.

El pasado… entonces ¿qué es? Qué sentido tiene… si no se puede volver. Si no se puede revivir al amado, y si cuando yo mute y sea lo que es, él ya ha mutado en algo más, ¿nos volveremos a encontrar?

Somos seres precarios, y nos sentimos aún más vacíos… cuando deseamos todo lo permanente, ¿pero qué desear si no es eso? ¿Qué desearíamos sino?

Tendría sentido si no tuviéramos memoria… si acaso… no tuviésemos corazón

viernes, 2 de marzo de 2012

come on skinny love just last the year..

Tengo algunas ideas… tal vez podría llamarle a eso un plan. Ir al supermercado, comprar una agenda y organizar mi vida (aunque estemos en febrero). Imprimir unas fotos para mi abuela, y enviarle la bufanda que le compré en mis vacaciones. Ir al doctor, empezar a alimentarme bien, volver a un ejercicio disciplinado, adelgazar, comprar una nueva bici, leer de nuevo.

Pienso en mis planes, que podrían parecer insignificantes para cualquiera, tal vez lo sean… pero es mi vida. No tengo otra, no es que esté disconforme, me ha dejado de importar. De todo traería de vuelta a mi Padre, para que el tiempo siga.

Cada vez que algo me libera, sólo me siento crudamente triste… como si la liberación fuera de un yo que vive-y sólo- por inercia, y cuando las lágrimas caen pensando en un plan, fuera lo único verdadero en mí. La tristeza.

My,my,my,my,my...