lunes, 23 de septiembre de 2013
Botella.
Venía pensando, hace ya algún tiempo, que las cosas siempre vienen, dentro de una botella.
El amor...
La vida
La tristeza.
Todos los amores son distintos, y todos vienen dentro de una botella
La diferencia es que, independiente de la cantidad que traigan dentro, o de la calidad de lo que haya,
se beben, o se vierten, de manera diferente.
Hay amores que, se beben lento.... duran años.... y con pocas gotas, se sobrevive un día. Y, de pronto, se acaba. Y si, se aprende a cuidar, puede incluso, durar toda la vida, guardando, siempre para después.
Hay otros pues, que se beben de un trago, queman la garganta, son como una sobredosis de algo fuerte, que luego te deja tirado, con ganas de más, pero se acaba, y así, te sientes vacío, guardas la botella, y te vas.
Pero otras veces, se bebe de golpe, dura muy poco también pero, no te sientes vacío, te sientes completo, lleno, satisfecho y vivo. Sabes que se acabó todo dentro, que no hay nada más para ti, pero
Está bien.
Te la quedas, también
la botella
siempre te la quedas.
Hay brebajes que deben consumirse lento, y se debe esperar, como se hace con el vino,
Hay sustancias que quieren volverte loco, subir a tu cabeza y hacerte estallar
Hay ciertas cosas que se ponen dentro de una botella que duran un segundo, y sólo necesitan un segundo para hacerte ver adentro de las tripas de la eternidad.
martes, 27 de agosto de 2013
sábado, 13 de julio de 2013
aún tengo esto
Sueño con esos días, inocentes días... en que me deprimía porque sí. En que divagaba por la playa con tonos celestes y grises observando el mar ir y venir preguntándome para qué todo... me acostaba en la arena al lado de mi bicicleta y con un libro en el pecho cerraba los ojos, y sonreía.
Sueño varias veces a la semana con esos días en que pensaba tanto en el amor, y sólo de una manera platónica me llenaba hasta la última fibra de mi cuerpo, en esos días en que el amor estaba idealizado, tal vez sobrevalorado, pero sólo de esa manera, se sentía real. Sentir.
Pienso tanto en los días en que, el futuro era el futuro, y tenía tantas edificaciones puestas en él, esperanzas y miedos, salir de la ciudad y encontrarme conmigo misma, hasta extraño el infantil deseo, de ser el mejor escritor del mundo, hasta uno suicida, incluso eso era un sentimiento arraigado y hogareño. Cualquier cosa, era intensa. Ser pianista. Ser esgrimista. Ser futbolista. Ser hija. Ser amiga. Ser pareja. Ser escritor, por sobre todo. Ser.
Anhelo desesperadamente llegar a mi nido, cenar con mi familia y sentir ese alivio de hablar con los de tu especie, sentirte parte de algo y no un ente aislado dentro de tanta mentira, acostarme en la cama de mi abuela a dormir una siesta y conquistar el mundo con mi papá. Tener un motivo.
La vida ahora es, un regresar constantemente a esos días, en que era un poco más real, sentía y tenía un motivo que no fuera, sólo el seguir... porque hay que seguir....
Sueño varias veces a la semana con esos días en que pensaba tanto en el amor, y sólo de una manera platónica me llenaba hasta la última fibra de mi cuerpo, en esos días en que el amor estaba idealizado, tal vez sobrevalorado, pero sólo de esa manera, se sentía real. Sentir.
Pienso tanto en los días en que, el futuro era el futuro, y tenía tantas edificaciones puestas en él, esperanzas y miedos, salir de la ciudad y encontrarme conmigo misma, hasta extraño el infantil deseo, de ser el mejor escritor del mundo, hasta uno suicida, incluso eso era un sentimiento arraigado y hogareño. Cualquier cosa, era intensa. Ser pianista. Ser esgrimista. Ser futbolista. Ser hija. Ser amiga. Ser pareja. Ser escritor, por sobre todo. Ser.
Anhelo desesperadamente llegar a mi nido, cenar con mi familia y sentir ese alivio de hablar con los de tu especie, sentirte parte de algo y no un ente aislado dentro de tanta mentira, acostarme en la cama de mi abuela a dormir una siesta y conquistar el mundo con mi papá. Tener un motivo.
La vida ahora es, un regresar constantemente a esos días, en que era un poco más real, sentía y tenía un motivo que no fuera, sólo el seguir... porque hay que seguir....
martes, 28 de mayo de 2013
Siga adelante
Hay días lúcidos en que se presenta como un milagro, una fuerza abrumadora que hace todo más claro, siento el misterio de la vida y sin más, me rindo al milagro y ya no quiero descifrarlo, sino; vivir. Pero a veces se presenta penando, como un fantasma que golpea lentamente mis rodillas en una tarde penumbrosa, increpándome a contemplar esos lugares, contar una a una las horas, recordar y sufrir.
Habla, come, corre
Lo único que necesito en la vida
Es distracción.
Pues, si estás consciente de
La relatividad de todo
aferrarte a un par de cosas puede al final
llevarte a la locura.
Si eres consciente del
probable
Vacío...
Pero si te mantienes distraído
Con un libro, con gente, caminando, al menos será... Tolerable.
viernes, 18 de enero de 2013
Preclusion
Hace una mitad de año ya, que las cosas han ido calmando... no como un día soleado en bicicleta, más bien cuando se despeja luego de llover. Estoy siguiendo, día a día, trabajando duro, ya sabes. Pero hay algo, que no me deja de ocurrir; es esta sensación después del éxito, de completo vacío, un oscuro y gran vacío y no como una habitación sin luz, sino como el interior de la boca de un lobo o el estómago de una ballena.
Preclusión viene del latín, "pre":antes y "claudo": cerrar. Yo vivo como puedo, después del huracán, pensando en el antes... Y sin querer cerrar, sin dejar atrás y tratando de no olvidar ni un sólo momento para así no perderlo, pero lo que ocurre es... Que para que el procedimiento siga, se hace necesaria la conclusión definitiva de una etapa, para pasar de una fase a otra. Y mi vida, inevitablemente me lleva de este lado al otro, exigiendome avance, y yo avanzo con todo mi esfuerzo para ser la mejor, por él, y cuando llego ahí... Todo dice.... Y para qué.....
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